30 Las manos de Addy temblaban mientras ella se subía el cierre de su vestido n***o. Había sido de su madre y ella se había olvidado por completo de él. Solo después de que decidiera que nada en su closet era lo suficiente formal y todo lo del closet de Kenzie era muy sugestivo, fue que ella decidió aventurarse en la vieja habitación de sus padres. Al fondo se encontraba un vestido de cóctel n***o hasta la rodilla con mangas hasta el codo y un cuello cuadrado rodeado de perlas. Cuando lo encontró, ella llevó el vestido a su cara e inhaló. Parte de ella pensó que olería como su madre, pero no olía a nada. “¿Addy, puedes subirme el cierre?” Kenzie entró en la habitación en un pequeño vestido n***o que apenas le cubría el trasero. Unas medias negras cubrían sus piernas. “Eso es lo que—c

