El ligero beso de Mei hizo que mis ojos se abrieran como platos. Ella sin embargo era tan dulce. Puse mis manos en su cabello y también la besé. -Por favor ... nunca te vayas ... -susurró Mei mientras me abrazaba muy fuerte poniendo su cabeza en mi hombro. -Nunca me iré ...- la abrazé con fuerza. No quería soltarla, no ahora. -¿Me lo prometes? - extendido Mei su meñique para hacer el gesto de los meñiques para "prometer". -Te lo prometo - puse mi meñique en la suya y lo prometimos. Le prometí y nunca la dejaré ir, no hasta que ella quiera alejárse de mi. ____________________________________ Después de volver de la casa de Mei y llegar a la casa de Christian entré a una, Kai sufrirá las consecuencias. Cuando entré vi que Kai estaba atrapado con cadenas en las manos y en los pies.

