- Mira esto – me señalaba a la pantalla con su mano, tenía una expresión de no comprender. - Fue una tormenta muy fuerte, creo que tuvimos suerte – le dije muy sorprendida. - Sabes que no creo en la suerte – me sonrió. - Entonces como le digas - -Fuiste tú, tú nos salvaste al llevarnos a este lugar, si no estaríamos enterrados bajo metros de nieve- - Sabes que en ese momento hay que pensar rápido, simplemente hice lo que se supone – le dije alzando los hombros. Miraba intrigado la pantalla aún. - ¿Cuál es el pronóstico para mañana? - - Dice que va a ser un buen día, saldremos al amanecer- - Vale - - Quiero volver - Lo miré confundida. - ¿Para qué? - - Había algo extraño – su instinto de investigador innato estaba a flor de piel nunca había fallado, sus instintos estaban m

