Cuando bajé todos charlaban amenamente y yo me sentí perdida de nuevo, viendo la vida desde arriba, no quería estar en este lugar, y con ninguna de estas personas. Cerré mis ojos para tomar aire profundamente y los ojos de Erin pestañeando en cámara lenta llegaron a mi mente. - ¿Estás bien, Lena? – me preguntó Daniel. - Am… Sí, solo algo… Cansada - - Te ves algo pálida y estas temblando - - Te dije que esto no era buena idea, necesito tiempo para descansar – le dije con un poco de molestia. - Discúlpame, quería que vieras a todos las personas que nos has visto en tanto tiempo – agachó la mirada, se sentía culpable. Yo me sentí mal, por descargar mis sentimientos con él, a él que le debía tanto. Levanté mi mano y la puse sobre su mejilla. - Discúlpame tú a mí – intenté que e

