Me levanto del sofá para dejar el tazón sobre el fregadero. Un viernes, a las tres de la tarde me encuentro aquí, sin hacer absolutamente nada mientras la feliz familia de mi mejor amiga duerme y mi novio salió. Mark me mandaba mensajes en toda la semana para invitarme a salir de noche, no tenía más remedio que rechazar sus invitaciones por culpa del trabajo. Todo el domingo hice de enfermera. A Jason le dolía la cabeza y se pasó todo el día acostado, conmigo. Ahora él se fue a no sé donde, salió por la mañana y hasta ahora no ah regresado, lo más raro de todo esto es que Mark no me ah enviado ningún mensaje. Ni uno. - AMIGO, ¿salimos?- Al ver que no es él el que da el primer paso, prefiero darlo yo. - En cinco estoy ahí- Con una sonrisa al leer su mensaje, apago la televisión

