— ¿Es aquí?— Bajo de la motocicleta mientras me saco el casco y, una vez que las suelas de mis zapatos tocan asfalto, le tiendo el casco a Alan con una sonrisa. — Gracias por traerme. — Agradécele a mi madre, que prácticamente me obligó— Rio y dejo un beso sobre la mejilla de Alan. — Hasta pronto— Susurro. Me doy la vuelta y me adentro al gran edificio preparándome mentalmente para lo que se viene aproximación. Apenas abro la puerta, tiro la chaqueta sobre el sofá y paso a pasitos de algodón hacia mi habitación, pero lamentablemente, esa acción se ve interrumpida por una voz. — ¡¿Qué mierda te piensas?!— Muerdo mi labio y me doy media vuelta para ver a Justin apoyado en la mesada de la cocina. Su ceño se encuentra levemente fruncido y podría jurar que en unos minutos habrá vidrios

