Al día siguiente, estando Adara en su oficina, recibió la llamada que ella debió haber hecho el fin de semana. Temerosa de lo que le fuera a decir, asustada contestó. - Hola amore -le saluda en voz baja-. - ¿Amore? pequeña ingrata -le reclama-, definitivamente que ese hombre es un acaparador, me robo a mi amiga. - Discúlpame, si supieras el fin de semana que tuve -le dice con intención de contarle-. - Claro que imagino que debiste tener un fin de semana electrizante para no recordar llamar como quedaste -le acusa-. - Karl pasó todo el fin de semana en mi apartamento, si vieras los cambios que hizo sin consultármelos -le dice acentuando la voz-. - Si son para bien, bienvenido sea -le dice celebrando-, me tranquiliza que dentro de todo tu voz se escu

