Tanta molestia le causó la llamada que sintió su cuerpo caliente de la ira, mientras pensaba trata de calmarse. Entiende que de nada sirve molestarse al no conocer al otro interlocutor de esa llamada. Como no es de él darse por vencido cuando pone su interés en un objetivo, decide dejar pasar este detalle. Ya luego por sus propios medio indagará quien le pudo haber llamado y que otro hombre, además de él y su padre, actualmente hacen parte de la vida de esa pequeña mujer. - ¿Qué vas a ordenar? –le pregunta observando que ella en todo ese rato ni siquiera ha vuelto a mirarle a la cara-. - Pide lo que gustes, total… -le responde bruscamente-. - ¿Total qué Adara? –le pregunta pausado y con los ojos entrecerrados-. - Apenas tienes dos días conociéndome y te tomas at

