Apenas Karl desciende del avión en Fira, comienza a repicar su teléfono móvil. Viendo de quien provenía la llamada, con la tranquilidad que lo caracteriza se tomó su tiempo para contestar. - Buenas tardes –dice al contestar- - Karl ¿qué se supone que estás haciendo? –escucha que le dice Andreu-, quiero a mi hija de vuelta. - Mide tus palabras conmigo Andreu, no soy tu empleado ni dependiente tuyo para que me hables de esta manera –le contesta Karl respirando profundo para no dar paso a la ira que normalmente le ataca cuando habla con él-. - ¿No se supone que Mariu es tu esposa? –le grita- debiste haberte movido desde hace horas. - Yo no la mandé a estar metiéndose donde no es llamada –hace un pausa molesto por volver a recordarle lo que el ya conoce de su

