Isaac Sus palabras logran calar demasiado profundo. Me ha herido, aunque jamás le daré en el gusto de demostrar cuanto peso han tenido sus palabras en mí. Una vez más la ira de apodera de mí, ha tocado una fibra demasiado sensible como para dejar esto en nada. Sin pensarlo, alzo mi mano y con fuerza estampó mi palma contra su mejilla. Ella se tambalea por el impacto, lentamente palpa su rostro con la punta de sus temblorosos dedos. Quiere llorar, lo noto al ver ese brillo deprimente en sus ojos negros y por un instante, me veo a mi mismo reflejado en ella. Sin importarme su apariencia desvalida, le propino un puñetazo en su otra mejilla, ella pierde el equilibrio cayendo junto a la cama. Espero que reaccione a mis provocaciones, que diga o haga algo, que me de un solo motivo para desfigu

