En un instante, todo se coloca fresco, corría una brisa bastante rápida, las hojas de las plantas a nuestro alrededor se movían, ese aire bastante frío, roseaba mis brazos, de repente cae una ligera llovizna, y Fabricio como todo caballero coge a abrazarme y rodearme con su saco para evitar que me congelara, y que mi piel se me colocara como de gallina por el escote. Sin embargo cerca de él todo era caliente, como cuando uno se mete debajo de una cobija gruesa y calefacción, no sé si son mis sentimientos que me hacen sentirme así como abrigada y calurosa siempre, pero es una sensación muy linda, estar como protegido y que nunca nada te va a suceder. Entre tanto solo bailábamos de un lado a otro, después de tanto hablar y aclarar mis miedos y temores respecto a ese tema de Camilo y su

