Todo marchaba normal, parecía que no iba a suceder nada, iba camino a la recepción en L.A. Banquetes, al llegar con mi familia, la vigilancia estaba en extremo, solo miraba de lado a lado como un ventilador, tenía susto, el corazón me latía a mil por hora; todo el personal que coordinó el evento estaba desplegado realizando cada una de sus funciones, ya que el organizador principal del evento cuenta con su gente de confianza para tal fin. Al bajarme del auto, me ayudan ofreciéndome la mano, pero era tan desconfiada que le sonrío como en respuesta a que no era necesario su ayuda, sin embargo esa persona me toma del antebrazo y me ayuda a tomar el equilibrio al bajarme del automóvil, con mi madre hace lo mismo, creo que estar en tensión pensando en el hombre que me quiere secuestrar me pon

