CAPÍTULO TRES Keri ocupó el asiento de copiloto en el camino hacia Culver City, auto flagelándose en silencio. Intentó recordarse a sí misma que no había hecho nada incorrecto. Pero estaba amilanada por la culpa de olvidar algo tan simple como que ese día no había escuela. Hasta había sido incapaz de ocultar su sorpresa. Estaba perdiendo contacto con lado parental y eso la asustaba. ¿Cuánto tiempo pasaría antes de que ella olvidara otros detalles, más personales? Hacía unas pocas semanas le habían dado pistas anónimas que la llevaron hasta la foto de una adolescente. Pero para vergüenza de Keri, no había sido capaz de asegurar que fuese Evie. Cierto es, que habían pasado cinco años y la imagen era de baja resolución, tomada desde larga distancia. Pero el hecho de que ella no supiera de

