Capítulo 35

225 Words
—Tu felicidad me da náuseas —dijo Amy haciendo un gesto de repulsión mientras caminábamos hacia el parque. Lo cierto es que me sentía como Caperucita Roja, cuando iba dando saltitos sobre la hierba de camino a la casa de la abuelita. —¿No debería de estarlo? —pregunté abriendo los brazos—. No me importa lo que vaya a decir mamá; ¡Ahora soy libre! —Eres rara, Abby —alargó sonriendo y negando con la cabeza. —¿Y...? ¿Qué pasa con Billy? —pregunté, caminando frente a ella. Puso los ojos en blanco. —Ni me recuerdes a ese cretino. —¡Oh vamos, Amy! Tú le gustas... —¡Me engañó! —En realidad no. Nunca dijo que fuera gay, nosotras fuimos las que lo pensamos. Él sólo no lo negó —reí moviendo las manos. —Me da igual —dijo mordiendo su labio inferior—. ¡Oh Dios! ¿Tienes una idea de la cantidad de veces que me vio sin ropa? —Veintisiete para ser exactos —dijo Billy ya caminando a su lado. Me eché a reír mientras Amy lo fulminaba con la mirada. —Eres un idiota. —Lo sé... pero ya bonita, por favor, perdóname —le pidió tomando su mano. Sonreí al ver el rubor apoderarse de las mejillas de Amy. —No lo mereces —le espetó moviendo su cabeza. De pronto se detuvo, viendo sobre mi hombro; abrió sus ojos como platos y observó a Billy. Dejé de caminar y me giré; pero hubiese deseado no hacerlo. Luca caminaba en nuestra dirección; una chica iba sosteniendo su brazo mientras él le sonreía y le hablaba cariñosamente.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD