DAMIEN ROMANOV MINUTOS ANTES Reviso los papeles de uno de los negocios que tengo en Chicago. Intento concentrarme pero me es imposible porque la castaña de ojos esmeraldas no sale de mi puta cabeza. Dejo los papeles a un lado y me reclino en mi asiento. Elea, Elea Koci, Elea Romanova. Elea. Qué me pasa con esa mujer que no sale de mi cabeza. Fue una follada mas. Solo fui yo cumpliendo mi parte del trato. A quien quieres engañar Damien, lo de anoche no fue nada obligado. El que le chupara el coño y las tetas muchas veces es todo menos una obligación. Cogérmela en el baño no fue una puta obligación. Carajo. Mía, le dije mía en más de una ocasión. Debí estar con la polla caliente para decirle eso. Pero la imagen de otro tipo haciendo lo que yo le hago me llevó a un estado de irritac

