Milena Ramos. Amo a Adrián, sus caricias, besos, me hacen viajar al otro lado del mundo y volver, estos meses viviendo juntos han sido un sueño y ahora no me imagino la vida sin él. Mi secretaria me sacó de mis pensamientos, al comunicarme que tenía una visita, la verdad no tenía cita programada, ni sabía quién era. —La señora Adele dice que tenía asuntos pendientes con Sandro, pero no tengo nada en mis notas. —Dile que pase, tal vez es una de las personas que estafó a nombre de la empresa. —De acuerdo— dijo mientras se comunicaba en recepción para autorizar la entrada. Seguí con mi trabajo, mientras esperaba que anunciaran la llegada de la mujer que venía a buscarme, de repente escuche gritos y un ruido muy fuerte, fuera de mi oficina—¡un disparo!— grité para mí, salí corriendo para

