CAPÍTULO 6 GIO Tras su visita a los Rossi, Gio se encontraba alterado. Era incapaz de sacarse a Jocelyn de la cabeza, lo cual le resultaba molesto. Recordaba sentir su cuerpo voluptuoso bajo el de él. Quería hacerle unas cosas… Y, además, se la imaginaba levantando el puño con satisfacción por haberlo engañado fingiendo ser la asistente de Antonio. Otra prueba más de que iba a hacerse la difícil. Sin embargo, la pequeña embustera había encontrado la horma de su zapato. Al igual que con cualquier otro problema al que se hubiera enfrentado, aceptaría cualquier desafío que le plantease. Al fin y al cabo, lo que valía la pena nunca era fácil. Media hora después de que llegara a su ático en la ciudad, sonó el timbre. Cuando dejó pasar a Vanessa y miró sus ojos azul claro, se dio cuenta de

