AGNA Por fin puedo llegar a mi casa, gracias al paraguas que me había dado este chico no me mojé tanto. Saludé a mis padres y rápidamente me fui a cambiar de ropa, no quería enfermarme, además que me había enterado de que habría una competencia de boxeo y quería participar en ella, así que por ningún motivo podía enfermarme. Me di una ducha con agua caliente, me puse algo cómodo para así poder bajar a cenar con mis padres. -Agna baja, un compañero de tú escuela vino a visitarte… - La voz de mi madre llamó mi atención ¿Un compañero? No podían ser los chicos porque me dijeron que iban a estar con sus padres, además mi mamá ni siquiera los anuncia simplemente los deja subir, así como así a mi habitación, ellos ya forman parte de la familia. Entonces ¿Quién podría ser? -¡Ya voy madre! -

