• Jacob y Elizabeth pasaron su noche de bodas allí en una habitación de ese lujoso hotel, donde Elizabeth aprovechó de contarle a Jacob lo que había ocurrido con Mena y de cómo Christine la había defendido y también le había explicado lo que había ocurrido en el estacionamiento, durante la noche de ensayo, previa a su día de bodas. • -Lo siento – dijo Jacob – No quise decirte nada sobre las amenazas de Mena, porque no quería arruinar tu felicidad. Le pedí a Christine, que no te dijera nada tampoco, porque ya estabas muy nerviosa, así que pensé en manejarlo yo si ella hubiera llegado a hacer alguna cosa, pero ya veo que Cartago tomó todas las precauciones con su grupo de escoltas. Lamento que te hiciera daño. Si yo te hubiera advertido, no hubieras ido sola al baño – terminó Jacob, dándo

