· -Ya tenemos a Sam y a Chloe -dijo Jacob- Creo que Dios me ha bendecido con dos hijos y una mujer maravillosa para que sea mi compañera de vida -dijo Jacob- Yo sólo quiero que me dejes estar en tu vida. En una pequeña parte de tu corazón. Es todo lo que te pido. · -No sabes lo que estás pidiendo -dijo Elizabeth- Yo no puedo responder a una promesa de vida contigo, porque no sé cuánto tiempo de vida me quede. Sería injusto -dijo entregándole el anillo, el cual Jacob tomó pero la abrazó y le dijo: · -No me interesa casarme con ninguna otra mujer, porque me enamoré de cómo eres, de cómo amas y quiero tener eso en mi vida. No importa el tiempo que dure. Sé que es verdadero y lo tomaré como venga, pero lo tomaré y no lo perderé, porque sé que es bueno. Es de oro

