Capítulo 13 – Confesiones en la lluvia La ciudad había cambiado de humor en cuestión de horas. Un cielo gris cubría los edificios, y las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer sobre las calles. Valeria caminaba junto a Alejandro por una avenida solitaria, bajo la protección de un paraguas que apenas cubría a ambos. —No sé si estoy lista para esto —murmuró Valeria, con los ojos fijos en el suelo—. Todo es tan… intenso. Alejandro la miró y le sonrió con ternura. —Lo sé. Pero no se trata de estar lista. Se trata de dejar que lo que sentimos fluya, sin importar el miedo. Valeria levantó la vista y lo encontró mirando directo a sus ojos, con esa mezcla de fuerza y vulnerabilidad que tanto la desconcertaba. Por primera vez, sintió que podía confiar completamente en él. —Alejandro… —dij

