“El Día Que Cambió Nuestro Futuro” La lluvia caía sobre Buenos Aires con una suavidad que parecía elegida especialmente para ese día. No era una tormenta; era un murmullo. Un sonido que llenaba el departamento con una calma inesperada, como si el cielo estuviera limpiando lo que quedaba del pasado. Nicolás se despertó antes que todos. Lo primero que sintió fue el olor a lluvia y el calor tibio del cuerpo de Gala a su lado. Ella dormía con la respiración tranquila, el pelo suelto sobre la almohada, una mano apoyada sobre su pecho como si lo abrazara incluso dormida. Él la miró un momento, sintiendo ese peso dulce en el corazón que solo aparecía cuando admiraba la paz de ella. Esta mujer… Era su equilibrio. Su tormenta y su refugio. Su fuerza y su ternura. Y cada día que despertaba a

