– El día que todo cambió El amanecer caía suave sobre San Pedro de Jujuy, teñido de esos tonos dorados que parecen prometer un día distinto, un día grande. Nicolás estaba despierto desde muy temprano. No era ansiedad… era esa mezcla particular de intuición y determinación que sólo aparece cuando uno está a punto de cambiar su destino. Mientras preparaba café, repasaba mentalmente todo lo que se venía: —Las nuevas becas. —La ampliación del centro. —Los acuerdos con instituciones. —Y, sobre todo, la primera reunión que tendrían con una organización internacional que quería financiar FARO JOVEN. FARO JOVEN ya no era un pequeño proyecto. Era una llama creciendo, pidiendo aire. Gala bajó las escaleras todavía en pijama, despeinada, tan linda y tan real. —¿Dormiste algo? —preguntó, abra

