📖 Capítulo 49 – La alianza peligrosa Las semanas siguientes en Madrid se convirtieron en una vorágine de reuniones, contratos y decisiones estratégicas. Montecarlo avanzaba con paso firme en Europa, gracias a la visión de Elena y al empuje de Marco. Desde fuera, todo parecía perfecto: una alianza sólida, una dupla invencible. Pero dentro, la tensión era otra. Elena ya no dormía igual. Las noches se alargaban entre documentos y pensamientos que no lograba ordenar. La imagen de Marco aparecía cada vez que cerraba los ojos, y eso la enfurecía tanto como la atraía. No estaba acostumbrada a perder el control, y mucho menos por alguien que, en teoría, trabajaba para ella. Esa mañana, la sede de Montecarlo Europa bullía de actividad. Se preparaba una presentación ante inversionistas franceses

