📖 Capítulo 31 – Estrategia final El edificio principal de la empresa irradiaba un poder silencioso, y el ambiente en la sala de reuniones era tenso, cargado de energía contenida. Los ejecutivos esperaban, algunos curiosos, otros cautelosos, mientras Alejandro revisaba los documentos frente a él, con la mente alerta y la presencia de Valeria como un ancla invisible a su lado. Damián Álvarez entró con pasos medidos, su porte impecable y su sonrisa calculada. No había invitación explícita para influir, pero su presencia era suficiente para alterar la atmósfera. Alejandro sintió el estremecimiento que siempre le provocaba: una fascinación intelectual y psicológica que desafiaba su control. —Buenos días, Alejandro —dijo Damián, acercándose con calma—. Me alegra poder presenciar cómo maneja e

