Abrió los ojos, confundido, mareado y adolorido. Valentino miró a su lado con sorpresa, pues el niño que debería de estar ahí no se encontraba en ese lugar, así que rápido observó su alrededor y no pudo verlo en ningún lado, sin embargo, lo que sí vio fue la puerta trasera abierta, así que buscó a la joven que debería estar en el suelo del auto y tampoco estaba. No supo qué pensar, el día seguía siendo claro, así que no debería haber pasado tanto tiempo inconsciente, eso pensando que aún era el mismo día que se había desbarrancado y no el día siguiente. Quiso bajarse del auto, pero al moverse sintió un terrible dolor en su abdomen, tan fuerte que opacaba el de su pierna rota, porque ese hueso saliendo de su pantalón le contaba que eso era lo que le había ocurrido. El hombre miró su cu

