Logan no había dormido esa noche, se la paso planeando el plan para sacar a Lewis del zoológico. No era el más inteligente o el más correcto, pero mas allá de todo podría funcionar. Necesitaba un baño, un buen baño. Metió el plano bajo su cama, antes de tomar su toalla de Dragon Ball Z. Aprovecharía la oportunidad, y se bañaría con la tina, un baño de burbujas. Laurie se le levanto y lo primero que escuchó fue el ruido de la ducha. Movió levemente al moreno, alejándolo de él, colocando una almohada en su lugar. Zack se quejó, más solo siguió durmiendo. El castaño entró al cuarto de Logan, escuchando como su hijo jugaba con los juguetes en la ducha. Miró a su alrededor, notando el desastre que había en la pieza de su hijo. Sus ojos cayeron en aquel muñeco, su muñeco de la infancia. Tomó

