POV ANDREW KAREV Me dispuse para manejar, nos encontrábamos relativamente lejos de la casa, quedaba a las afueras de la ciudad, eso nos dejaba atorados en el tráfico de la hora pico, con mucha paciencia me propuse a esquivar y adelantar aquellos que se atravesaban en nuestro camino. En medio de mis divagaciones entre el pasado y el presente, el camino se hizo muy corto. Llegamos a un conjunto de casas privadas, nos enfrentamos a tres controles de seguridad, les solicitaron cedulas y huellas para poder ingresar, contamos con suerte que la señora Wilson había dejado una carta de permiso expresa donde podía entrar según yo lo considerara y tenía libertad de ir acompañado. Pudimos pasar por todo con relativa facilidad, solo nos tomó cerca de media hora. Joelin comenzó a removerse en la par

