Mi padre soltó una risa. —Te conozco desde que naciste Joe, no puedes mentirme y menos de forma tan descarada, pero si aún no, estas lista para hablar de eso esperare a que te sientas más cómoda con el tema— me sentí cohibida. —Jeanne… —Sera un problema, es evidente que ella está demasiado interesada en él, aunque en el hospital el le dejo muy claro que no está interesado en ella — pensé en la escena del elevador con el sujetando su mejilla de aquella forma tan intima. Negue con mi cabeza. Después de aquella charla, las cosas volaron rápidamente, en un abrir y cerrar de ojos ya se había acabado la jornada laboral, Karev y yo no volvimos a encontrarnos, mi estomago se comportó aun que evitaba las pastas, no quería revivir un incidente como esos. Nos reunimos para decidir quien tendría

