—¿Qué? — no podía entender que era lo que estaba pensando. —¿Desde hace cuanto te sientes enferma? — sabia cual era la pregunta implícita, estaba insinuándome que estaba embarazada, pero era imposible. —Se lo que estas pensando y es imposible—en mi mente hacia cuentas internas, el día que nos acostamos no era uno tan riesgoso, además ¿Cuánto pudimos hacerlo borrachos? ¿Una? ¿Dos? ¿Qué sería el? ¿Tiro fijo? Me reí de lo absurdo de su afirmación, es evidente que estamos muy nerviosos por lo que esta pasando con mi abuela. —Si tu lo dices esta bien— levanto una de sus manos en señal de defensa — tengo derecho a pensarlo— sus ojos me dieron una larga mirada, como si estuviera recordando las cosas que hicimos juntos. —¿Pensé que no recordabas todo? — lo cuestioné. —Y no lo hago— parecía e

