Caminábamos escaleras arriba con Audrey, quien se estaba dirigiendo allí para poder cambiarse. Me encontraba demasiado distraído como para darme cuenta que se había quedado estática en la escalera, a mitad de camino. Su rostro se encontraba pálido. Me acerqué preocupado, tocando su brazo. Ella se sobresaltó, mirándome y luego dirigiendo su vista al ventanal que daba al patio de la casa. Parecía confundida. Sin embargo luego de haberle preguntado que ocurría y si estaba bien logró sonreírme relajándose un poco. -Sí, sólo me distraje con la ventana Perdona. Asentí y seguimos camino. Le indiqué a Audrey que fuera hacia la habitación al fondo del pasillo, mientras yo la seguía detrás. No obstante, algo me impidió seguir. De todas las puertas de roble oscuro que daban camino a las habitaci

