Ella me observó con duda. Como si no entendiera por qué me habían citado a mi allí, si se trataba de la muerte del padre de su ex novio. Sin emitir respuesta solo asintió con su cabeza, y la vi perderse detrás de aquella puerta negra, con la mirada de aquella detective puesta fija en mi hasta que la cerró. Definitivamente, esa mujer sabía más de lo que necesitaba para traerme problemas. Decidí por esperar a Audrey afuera, mientras recogía mis libros de la biblioteca. No podía evitar pensar si mi padre estaba al tanto de esto. ¿Debía decirle? Seguro la respuesta era afirmativa, pero si tenían tanta información en sus manos es porque tenían sus ojos en nuestras nucas. La pantalla de mi celular se iluminó y el nombre de Alex permaneció presente mientras anunciaba una llamada suya. Levanté m

