Me desperté debido al sonido de la puerta abrirse. Abrí un sólo ojo, sin moverme de la cama. Vi como Nicolás habia llegado con bolsas de compras. Hacía ya dos semanas me encontraba conviviendo con él, aunque se veía más como yo viviendo sólo debido a que él casi ni estaba en el departamento. Abrió con sus dos manos las cortinas y dejó que el sol de la mañana iluminara todo el lugar, casi quemando mis pupilas en el intento. _Tienes que despertar, bella durmiente. Mencionó burlón, mientras guardaba las cosas que había comprado en la despensa. Sólo escuchó un quejido de mi parte, y me dió una rápida mirada de desaprobación. _Te traje comida, para que no mueras de inanición. _Muy agradable de tu parte. Solté de manera sarcástica mientras me sentaba en la cama. No tenía fuerzas para a

