Al abrir mis ojos, no pude percibir en donde me encontraba. Unas profundas palabras se implantaron en mis labios. —Es Marcus. Todo este tiempo lo ha sido—dije sin saber a lo que me refería. ¿Qué tonterías estoy diciendo? Recordé lo ocurrido, unas horas antes. El auto en el que me encontraba conduciendo, había sido destruido, a causa de una repentina explosión. Una explosión causada por el sujeto de las notas. Observe con más detalle la sala en la que me hallaba. Era una amplia habitación. Por un momento imagine estar en el hospital. Luego, me di cuenta sobre que me encontraba dentro de un tenebroso y abandonado lugar. Al instante supe que ya había estado ahí antes. ¿Cuándo..? Vire mi cabeza hacia la izquierda. Divisé una pequeña mesa, donde encima se encontraba una taza de caf

