Tiempo después, Bill llego con dos bolsas de comida rápida. —Disculpen la tardanza chicos. Hay policías por todas partes—repuso Bill, colocando las dos bolsas de comida sobre la pequeña mesa de la cocina. —Creo que será difícil salir de aquí— dije, colocando tres vasos de plástico en la mesa—. Seguramente ya saben del carro que robamos en el estacionamiento subterráneo. —No te preocupes Loren, lo escondí lejos de aquí. —De acuerdo. —Y entonces..¿en qué escaparemos?— pregunto Marcus. —Tampoco se preocupen por eso. Tengo un amigo que me prestara su auto— respondió Bill en tono tranquilo. —¿Y tú amigo sabe que jamás volverá a ver su auto?—pregunto Marcus, contagiándonos la risa. —No lo creo. Después de cenar, Marcus me pregunto si quería visitar a Tony en el cementerio, pues

