Capítulo 17. La mentira debe continuar. Bruno. Y de nuevo en busca de Ada, supongo que es mi culpa haberla mal acostumbrado acompañándola cada mañana y en la noche desde la parada de autobuses, ella sabía perfectamente cómo hacerme enfadar, es tan absurdo que esperara durante horas, cuando llegué el lugar se veía repleto de personas, tenía tanto sueño que me quedaría dormido tan solo permaneciendo quieto, aseguré la motocicleta y caminé hacia donde la ubicación marcaba, me acerqué, ella pudo verme aunque desviaba su mirada. —Ada… —Se me hizo un nudo en la garganta, es extraño que ocurra algo así conmigo, pero me sentía culpable, debí haberle dicho que no llegaría. —¿Dónde estabas?. ¿Por qué no me dijiste nada si estabas en línea?. —Respire profundamente antes de responder. —Dime, ¿En

