Capítulo 8: Vienes conmigo NARRA Satan Miro mi reloj y compruebo la hora. Cinco minutos después de la hora límite. La elección ha sido hecha. Una elección que no quedará impune. Sin embargo, seré maldito si hago lo que me piden. Matarla no era parte del plan, nunca lo fue. Quería que ella viviera con el dolor, el pesar, la ira, el sufrimiento, pero lo que encontré fue peor. Alguien que había perdido toda voluntad de vivir. Alguien como yo. Esa maldad en sus ojos cuando le quité lo que ella consideraba suyo: su libertad. No quiero perderlo. Lo atesoro. Quería tomarla y hacerla mía. Pensando que su sufrimiento debía durar más que solo estos pocos años. Si quieren verla muerta, deberán quitarla de mis manos frías. No voy a dejar que se lleven lo que es mío. Su vida es mía para dar

