Tesla solo se marchó a su casa decepcionada de todo, su vida era tan... sin emociones que incluso su gato se marchó de su casa lujosa sin vuelta atrás, se sentía una miseria.
"... mañana voy a renunciar..."
Ella se sentó en su escritorio y empezó a redactar un documento diciendo que ella renunciara con un si total para retirarse, que la comunicación entre sus compañeros de trabajo no le gusta y peor aún que está aburrida del trabajo casi monótono que hace día a día.
Ella había terminado el documento y como de costumbre se hizo unas palomitas de maíz para luego ver una película en su sofá extra cómodo pero no hallaba una buena película.
"Esta la vi... esto... es feo... mmm..."
Ella se levantó de su sofá y empezó a hacerse un jugo de extracto de fruta, incluso ella se aburrió de hacer eso siempre por lo que se llevó su vaso a mitad de un jugo de fruta, antes de que llegue a su sofá ya el vaso estaba vacío, ella solo soltó un suspiro y luego se sentó de nuevo para ver por unos largos minutos su vaso.
Ella iba a fiestas con amigas pero desde el momento en que ella era muy distante con los chicos, siempre incomodaba a las parejas de sus amigas además de que ellas creyeron que Tesla tenía otros gustos por lo que ellas se alejaron de Tesla.
"Me gustaría un buen trago..."
Prácticamente sus quejas por arreglar su pasado eran costumbre en las tardes donde no tenía paciencia para nada, solo pensaba que hubiera pasado si nunca hubiera robado la laptop de James, a pesar de que halla pasado un año entero seguía conservando la laptop.
"Buscaré una película pirata..."
Ella estaba aburrida, abrió la tablet de James y entró al buscador pero...
"¿¡qué!?"
Se había confundido de laptop, ahora la laptop estaba en bloqueo y hacía un sonido horrible.
"¡pero qué tenía en la cabeza!"
Lo único que se le ocurrió fue hackear la laptop y anular toda alarma como también la ubicación.
"Hubiera sido más fácil romperla..."
Ahora que veía la laptop solo se imaginaba a un James que quería acostarse con ella.
"Todo estaría bien si no fueras tan... ratito con tus fetiches"
Ella en su vida no había tocado a ningún hombre, ella ya comprendía que solo James era un chico cualquiera que tenía fantasías locas pero todavía ella no confiaba en nadie debido al daño psicológico que tuvo que soportar por la primera vez que vio la laptop de James, solo veía a los chicos como personas que tenían fetiches raros y que a ella no le gustaba ni imaginarlos.
¡plaf! La puerta principal sonó de manera horrible mientras que ella se puso de rodilla y levantó las manos.
"¡me rindo, no estoy poniendo resistencia!"
Ella sudaba mucho y temblaba, ya era la quinta vez que los policías venían por la laptop pero siempre los evadia pero seguro que está vez tienen las suficientes pruebas que es ella la ladrona y no la propietaria de la laptop.
"¡lo siento mucho por haber robado esa laptop, era una chica enamoradiza!"
Ella no escuchaba los pasos de los policías, no había nada.
"..."
Tesla estaba roja de la vergüenza, estaba a punto de llorar por el miedo que había experimentado.
Ella solo se quedó acostada en su cama enorme y lujosa.
"Debo de estar sorda o imagino cosas estúpidas..."
Poco a poco ella se quedó dormida en un profundo sueño.
Su sueño no era tan simple... siempre veía a sus padres y sus amigos que la menospreciaban como también tenían vergüenza de ella y la culpaban de todo lo que pasó, ella no dejaba de llorar mientras les pedía perdón tanto dormida como despierta en el sueño.
Ella sintió algo ajeno al sueño, un pañuelo suave que le secaba las lágrimas y... una mano... algo dura como suave a la vez que tocaba su rostro junto al pañuelo, se sentía la mano enorme pero delgada a la vez.
"..."
Tesla fingía estar dormida todavía.
"Señor... tenga cuidado, es la bruja..."
Era la voz de un hombre, Tesla empezó a temblar y se le cruzaron muchas ideas en las que terminaba mal.
"¡déjame!"
Ella abrió los ojos con mucho miedo, golpeó aquella mano grande y delgada a la vez que se puso en posición de estar casi sentada tapando su cuerpo con sus piernas y sus manos que apretaban sus piernas como si estaría abrazándolas.
"¡quiénes son, qué hacen aquí!"
Aquellos hombres tenían sus manos en... ¿los mangos de sus espadas? ¿eran caballeros medievales? ¿armaduras? ¡qué locura!.
Había un hombre en especial que no llevaba el casco de su armadura, era muy alto, una tes morena clara, ojos color dorado oscuro que eran penetrantes al alma y un cabello plateado corto con un peinado genial, era muy apuesto, su metro noventa de tamaño lo hacía imponente pero emanaba un aura maldita y peligrosa, Tesla empezó a temblar con lágrimas en sus ojos.
"Tu profecía no se cumplirá bruja..."
El tenía una mirada sin expresión.
"¿E?"
Ella se calmó un poco y se puso molesta para evitar llorar y verse vulnerable.
"¡déjate de tonterías loco estúpido! ¡Aléjate o llamo a los policías!"
Ella agarró su celular y se los mostraba.
"¿¡policías, sus guardias!? ¡Deben de ser demonios señor! ¡tenga cuidado!"
El joven alto retrocedió con una mirada retadora enojada y seria a la vez, puso su mano en el mango de su espada situada al costado de su cintura.
"No respondo si haces algún movimiento extraño bruja"
El frunció el ceño sin ninguna expresión.
"C- cálmate por favor, es un error-"
Tesla pensaba que eran unos aficionados locos de su novela.
"Espera... jajajajajajaja"
Los tipos se miraron una y otra vez confundidos.
"¡tontos no bajen la guardia!"
Esta vez el joven si mostraba un gesto de enojo.
"Debe tener sus trucos esa bruja"
El joven sacó su espada.
"¡C- cálmate!"
El joven se acercó con su espada en mano, ella por tratar de retroceder sin voltearse cayó echada en su cama.
"No me hagas daño por favor..."
El joven se sorprendió por la expresión inocente y tímida de Tesla, ella tenía lágrimas en sus ojos, su gesto atractivo era un echizo para el chico, él guardo su espada y se acercó a tratar de consolarla.
"¡Toma!"
Tesla le había golpeado la entrepierna del joven y trató de salir corriendo de la habitación.
"¡argh...! ¡atrápenla!"
Los caballeros la atraparon de los brazos uno en cada brazo.
"¡suéltenme!"
Ella pataleaba como una niña pero su miedo era evidente en su rostro.
"¡Llamaré a los policías!"
"¿¡Qué hacemos principe!? ¡llamará a sus secuaces!"
"De seguro en su mundo es fuerte... llevémosla como trofeo a nuestro reino"
Ella miró confundida al joven, él empezó a hablar unas palabras extrañas que no eran un idioma conocido.
De la nada apareció en el suelo un agujero que poco a poco se hacía más grande y cayeron al vacío junto con Tesla.