Tanto Brian como Jason miraron a Xavier mientras él miraba su teléfono con una gran sonrisa en su rostro. Fue una circunstancia tan rara y extraña que los dos no sabían qué hacer. Xavier no sonreía, y lo que es peor, odiaba recibir mensajes y llamadas durante las reuniones. ¿Qué había cambiado eso? Xavier leyó el mensaje de Jessica y se sintió contento. Decía: —Gracias por tu consideración hoy. Me divertí mucho. Fuiste de gran ayuda—. Ese simple mensaje fue suficiente para llenarlo de calidez y hacerle sonreír. —Xavier—, dijo Jason golpeando la mesa que los separaba. Xavier salió de su trance y levantó la cabeza para mirar a ambos hombres que lo estaban observando. Miró hacia su teléfono. Necesitaba responder para mostrar que no era descortés y también que disfrutó el tiempo que pasar

