La actitud de Jessica desconcertó a Xavier por unos segundos, pero él se recuperó rápidamente. Algo en la forma en que hablaba le hizo saber que no estaba en su sano juicio en ese momento. Xavier volvió a entrar a la estación con la mano de Jessica firmemente agarrada. —Oficiales, hemos acordado resolverlo—, dijo Xavier cuando Jessica no podía encontrar las palabras para hablar. Ella quería ser la que dijera eso, pero no podía confiar en sí misma. Si decía algo, sentía que las lágrimas caerían por su rostro. —Muchas gracias—, dijo Burke acercándose a la pareja y soplando múltiples veces mientras repetía la frase. —Vamos, Emma—, dijo Burke yendo hacia ella. —¿Para qué?— preguntó Emma. Ya sentía la vergüenza de ser el blanco de todos. La multitud en el café había murmurado hasta que s

