—Te voy a soltar, por favor no grites. Me suelta y me volteo y allí está el con el cabello alborotado callendo en esos hermosos ojos azules y esa sonrisa tan diabólica mente pícara. Me cuadro para hacerle frente
—¡Estás loco!, me diste el susto de mi vida...
Pero es que casi encima de mi pero no me toca y solo me ve los labios y los ojos sonriendo.
¡Es hermoso este hombre!
—Tienes unos Labios preciosos.Suelta más serio y saca la lengua y se la pasa por su labio inferior
—Arturo ¿Qué haces? Y acaso me estás siguiendo o que te pasa —sube su mirada a mis ojos y pasa su mano por mi cintura se acerca a mi odio y me huele
¡Dios! Me desmayo... Una presión en el vientre se hace presente ¡Pero! ¿Qué me sucede?
—Hueles delicioso. de pronto suspira y agacha la mirada y cierra los ojos y dice —¿Dónde estabas? Que apareciste para voltear mi vida... Los pensamientos, ¿Por qué me gustas tanto? Me habla en el oído se me eriza la piel. Pasa la nariz, por un lado, de la cara yo subo las manos y se las coloco en el pecho apartándolo. Santo cristo dame fuerzas me voy a desmayar...
— Arturo. No sé quién eres no, nos conocemos y ahora te encuentro en todas parte te puedo denunciar por acoso sabes, mis amigos están afuera me deben estar buscando — niega con la cabeza y se aleja un poco sin soltarme la cintura
—Bueno si me vas a denunciar debería arriesgarme... ¿No crees? Por lo menos que valga la pena y ver qué sucede...
— ¿De qué hablas?
Me agarra más fuerte la cintura y con la otra mano me sube la cara por el mentón, se me acerca lentamente.
¡Me va a besar! ¡Me va a besar!. Me examina toda la cara hasta que solo observa mis labios y yo por instinto los humedezco
— Lo haces a propósito verdad...
— No se de que hablas
— Hablo de esto…
—¡No! Que... ¿Qué vas a hacer?
—Voy a hacer que valga la pena esa denuncia que me vas a hacer...
Y me besa si darme tiempo de nada. Une nuestros labios al comienzo con besos cortos y suaves,chupando mordiendo. Cierro y me dejó llevar uniendome a este torbellino de sentimientos. Subo los brazos al rededor de su cuello aferrándome a él, pasa la mano que tenía en mi mentón a mi cuello mete los dedos entre mi cabello atrayéndome más hacia su cuerpo sigue con roces más fuertes y exigente haciendo abra la boca invitándolo a entrar y es deliciosos la danza que comenzamos es tierno y a la vez fuerte es como si tomara todo de mi. Me dejó llevar me prueba como quiere se lo permito y yo también lo pruebo, nuestras lenguas se encuentran y danzan como si se encontrarán y se reconocieran con cada célula que está correspondiendo de nuestros cuerpos que ahora solo nos fundimos uno con el otro.
Me presiona con la mano en mi cintura comienza subir y bajar entre la cintura y mi espalda, vuelve a mi cintura baja y me aprieta yo me inclino y me coloco de puntas de los pies para sentirlo lo más que pueda nos quedamos sin aire y nos separamos un poco comienza a darme besos tiernos en los labios, los jala y muerde mi labio inferior y cuando veo salen gemidos de parte de los dos cuando logramos separarnos siento como si fuera corrido un maratón el corazón se me va a salir y el está igual su respiración es entrecortada y se que está tratando de calmarse al igual que yo, es que lo que acaba de suceder va más allá de un beso.
Empiezan a girar la perilla de la puerta para entrar
— Están abriendo la puerta.— le digo todavía aturdida
—Él me sonríe tranquilo, me coloca a un lado de la puerta abre y le dice a la persona que trata de entrar
—Estoy revisando unas cosas aquí ya salgo
—Te está buscando Sofía sabes cómo es...
Veo que voltea los ojos — Dile que estoy ocupado que salgo en un rato.
Es como si me fuera montado en la montaña rusa y tengo la adrenalina a mil. Me cuesta regular la respiración estaba en las nubes hace un momento y acabo de caer y aterrizar, ahora el sentimiento que tengo es de molestia, de rabia ¿Quién carajo es Sofía?
—Me voy tengo que salir de aquí— le digo irritada
—Sabes que estaba pensando que tienes razón. Yo tuve la culpa en casi atropellarte y necesito, deseo reivindicarme contigo...
— Aah sii... ¿Por eso fue me persigues y me encierras aquí y me besas?
—Bueno mi Dulce, la verdad por delante siempre. Esto es una casualidad encontrarnos aquí, pero en tal caso eres tú la que me sigue... Esta tienda pertenece a mi familia. En cuanto a besarte... Si soy culpable no creo defenderme, moría por besarte, por probarte ese beso lo soñé lo desee y lo provoque es más quiero más.
—No va a pasar... Necesito salir, mis amigos deben estar buscándome, no te conozco y esto no debió pasar...
—Bueno como te estaba diciendo tengo que reivindicarme mi mal proceder, dame tu número telefónico debemos salir mañana para comenzar de nuevo. sonríe inocente
—No me escuchas que no debió pasar, déjame salir, deben buscarme.
—Dame tu número de teléfono... — Lo veo alzando una ceja — si no me lo das igual lo voy a conseguir. Tan bella que eres y ese carácter que tienes... Sabes que quieres salir conmigo tanto como yo contigo
—Psss ya saliste con tus arrogancias habías tardado mucho
¡Arturo! Lo llama una chica y tocan la puerta varias veces
—Baby, estás allí
Yo volteo a verlo casi como el exorcista siento una rabia de repente, él me ve abriendo los ojos
— Oye no es lo que piensas — susurra
—No es tu problema lo que pienso baby... Déjame salir porque voy a gritar —soy una tonta, estúpida él está aquí con su novia y jugando conmigo...
Se queda todo en silencio le pasó molesta, por un lado, resopla, trata de agarrarme, pero lo esquivó y aprovecho de salir.
Los chicos están al rededor de Amanda que se está probando un vestido hermoso plateado.
—¿Dónde te metiste? Te marcamos al celular, pensamos que saliste de la tienda te desapareciste — habla Marcos preocupado
—Solo estaba viendo un vestido que me gustó, pero no hay mi talla. En eso pasa por mi lado una chica rubia, alta, delgada cabello largo. Con aires de Diva y se dirige hacia el fondo de la tienda cuando volteo tiene Arturo del brazo y con la otra mano le soba el pecho le habla y se ríe con coquetería y él también le sonríe.
Molesta y contenida de ir y quitársela de encima... Cuando nuestros ojos se encuentran lo fulmino con la mirada e inmediato le doy la espalda. Me acerco a los chicos ignorando al imbécil
— Ya nos están esperando Baby. Si no vengo a buscarte no sales... — le dice con voz chillona la mujer cuando pasa por mi lado. Siento un malestar horrible en el pecho me siento tonta y traicionada de verdad estoy mal de la cabeza simple es un imbécil que tiene novia y quiere pasarse de rositas conmigo yo soy la que está desubicada...
— Les dije que tenía que ver unos inventarios y me tardaría. No debiste venir Sofía
No quiero escuchar más y agradezco cuando Amanda sale, me acerco a Leo y me pongo hablar con él caminando hacia la salida.
Nos vamos hacia el cine y todos van hablando emocionado y yo solo quiero tocar mis labios esa sensación ese beso fue alucinante besa tan rico, pero tiene novia es un descarado no me gusta esta desazón en mi pecho. Esto que no sé cómo manejar
—Me vas a decir ¡Ya! ¿Dónde te metiste en la tienda? Y que te pasa ¿Por qué esa cara? —Me abraza Amanda me sonríe con calidez —estabas bien emocionada contenta y ahora estás con esa mirada como si se te fuera muerto un perrito
— Amanda... nunca he tenido un perrito
— Lo sé, pero si tuvieras uno y se te muriera tuvieras esa cara que tienes ahorita sin contar que tu mente esta años luz lejos de aquí
Viro los ojos en serio Amanda es única...
—Te cuento después amiga. Ahorita solo quiero olvidar y pasarla bien