Se baja un chico tirando la puerta de una gran camioneta negra yo solo me quito las manos de la cara y me pongo una en el corazón que está que se me sale por la boca. Cuando puedo ver que la camioneta freno a mis pies. levanto la vista de la impresión y lo tengo frente de mi.
¡Dios santo...! Me quedé sin aliento, de dónde salió este hombre... Es hermoso, lo detallo de los pies a la cabeza sin la más mínima verguenza. Se quita unos lentes oscuros y es peor porque pierdo los sentidos. No coordino mis ideas, no pienso, no hablo, no escucho. ¿Y si me atropello y estoy en el cielo? Y este es un ángel... Madre mía tienes unos hermosos ojos azules, las cejas, esas pestañas me muerdo el labio inferior y su voz me saca de mis pensamientos pecaminosos
— ¿Eres muda? —achica los ojos y también me hace un repaso de los pies a la cabeza
Los chicos se colocan a mi lado
—¿Dulce estás bien?
—mmm... Si estoy bien, solo es el susto
—Debes ver cuándo cruzas las calles, en serio casi te atropello... ¿Estás asegurada? para andar lanzándote a las calles sin ver a los lados — dice con verdadera molestia y rojo de la ira
—Yo... —Parpadeo y es cuando caigo en cuenta que sus gritos y su furia está dirigida a mi.
¡Y este! ¿Por qué me habla así? Que chocante su tono y su manera de hablarme... pero que se cree... acaso ¡¿Me está tratando mal y sigue gritándome y todos al rededor viéndome...? ! Imbécil !!!
—Pues, esto no es autopista para que manejes como un loco — Me paro derecha y levanto la voz también molesta ¿Qué carajo se ha pensado este cretino…?
—Pero... — se queda con la boca abierta sin poder creer que le contesté y fija su mirada en la mía — Pero este es el colmo... Si yo venía manejando bien, tú fuiste la que salió de la nada caminando como si estuvieras en la sala de tu casa y no cruzando una calle admitelo, Dulce — esto último lo dice con provocación guiñando un ojo, cuando dice mi nombre.
—No te he dicho mi nombre, aparte de que casi me matas... Por tu negligencia al manejar, te comportas como un pesado, demente gritando como un loco en plena calle, y me llamas por mi nombre, ni te conozco.
—Eso tiene solución, un placer Dulce— tiende la mano sonriendo
— Soy Arturo.— dice cambiando su actitud de lo más divertido y no puedo dejar de pensar que es una lastima que este loco tan guapo que es porque nadie pasa de estár rojo de la ira a coquetear como si nada...
Cuando me ve y rie.
Mis piernas tiemblan..., se ríe lindo aparte de que habla con picardía, lástima que sea tan idiota... Después que me trató mal...
Se baja una chica rubia linda, bien vestida con cara de fastidio
—¡Vamos! Arturo, llegamos tarde...
—¿Me vas a dejar con la mano extendida? —me observa con una ceja levantada y esa sonrisa que tiene de arrogante, prepotente aahs creído
—Claro, es todo un placer, ser casi atropellada por ti... Aprende a manejar y hasta nunca —le doy la mano y lo miro retándolo
Que se cree este, en cuanto toma mi mano me la garra fuerte y siento un escalofrío por todo el cuerpo.
—Yo aprendo si tú aprendes a cruzar las calles...
—Pero, ¿Qué te has pensado? Eres bien pesado, engreído
—Y ¡tú! Deberías de hacerle honor a tu nombre, deberías de llamarte ácida, en vez de Dulce...
—Me puedes soltar la mano —Me suelta la mano sonriendo de lado
Aaash volteo y camino con los chicos para terminar de cruzar. Amanda y las chicas ríen. En la acera, volteo y me está viendo, me dice adiós con la mano yo le saco el dedo medio, se ríe a carcajadas, arranca y se va.
—Imbécil, que se piensa, ni que estuviera tan lindo.
—Bueno, amiga en realidad, es un Bombón —Se ríe Amanda y me garra del brazo.
—Uf, yo me fuera hecho la casi muerta, solo para qué me llevará, cargada al hospital, mínimo me le guindo del cuello
—se muerde el labio Nancy suspirando
—Pues no sé porque te molestaste, él tenía razón, cruzaste la calle como una loca —Lana habla y me ve con malestar
Yo viro los ojos siempre Lana y sus comentarios. No le contesto no vale la pena
—Pues chicas ¿No lo conocen? Él es el hijo de la familia Ferrara de la hacienda El Clemon — dice Leonardo levantando una ceja, todos sabemos que los Ferrara son una de las familias más adinerada y reconocida de la región
—Guao, en serio ellos son una de las familias más rica de la zona — comenta Marco
—¿Cómo sabes que es él? ¿Lo conoces? —le pregunto a Leonardo
—Mi tío trabaja para ellos desde hace años y en vacaciones siempre voy con mis primos hacer algunos trabajos a su hacienda para ganar un dinero extra, los he visto de lejos en realidad. Es todo un Imbécil engreído y ni hablar de la hermana es peor que él...
Mientras camino con mis amigos me pierdo en mis pensamientos los cuales van dirigidos a él a Arturo es guapísimo pero hasta una simple amistad es prohibida, todos sabemos que es raro que esas familias se liguen con la gente del pueblo sin que sea una relación puramente laboral. Ellos dan mucho empleo a los habitantes del pueblo con sus negocios, fábricas y haciendas, ellos tienen su mundo a parte incluso el colegio privado dónde estudian no tiene nada que ver con mi colegio que aunque cuenta con una linda infraestructura y buenos profesores es público y todos somos humildes de la misma clase social pues somos los mismos del pueblo su colegio es privado tiene piscina, gimnasio etc... en realidad mundos diferentes y no se porque por primera vez me siento mal por eso.