Madira estaba rodeada de mis familiares, todas parecían inmersas en sus asuntos pero por alguna razón que desconozco adoraban pasar el tiempo juntas, como manada. Eran tan extrañas. -Madre - dije en voz alta entrando sin avisar y vi a más de una dar un corto brinco de sorpresa. -Oh, ¡Kiral! Qué sorpresa verte tan temprano- dijo sonriéndome- Creí que tú y Clara tendrían una salida romántica hoy- sentí la ironía en su voz y vi una sonrisilla burlona en los labios de Luz lo cual me molestó bastante. La miré con dureza a Madira y ella no era tan fácil de quebrar como el resto, la respetaba más aún así sabía la clase de víbora que era, que me haya criado nunca hizo que lanzara para su lado y me debatí en un segundo entre si humillarla en privado o en cambio hacerlo como bien lo hizo ella co

