- KIRAL - Puso ambas manos sobre mi pecho, empujando suavemente. Cedí por decisión propia, no porque tuviera que hacerlo. Lamí mis labios y limpié el inferior con un dedo, mirándola divertido, lucía sonrojada y su boca estaba roja e hinchada, entreabierta mientras sus ojos lucían confundidos aún quizás por la excitación o porque simplemente no esperaba esa reacción de mi parte. -Yo no soy-soy tú juguete - murmuró enojada, tenía la barbilla alzada y aún así veía la desconfianza en ella. -Tienes razón. Eres mi esposa- le recordé- Por eso vivirás para mí desnuda- abrió mucho los ojos - Estarás todo el día y toda la noche desnuda para mí. En mi habitación, sin que nadie más que yo pueda ver tu cuerpo tal como Alá te envió- Clara estaba ofendida y aunque eso no tenía valor para mí, me gus

