- K I R A L - Fumaba un habano en mi oficina. ¿Dónde estaba Clara? Había tardado demasiado. Mi secretaria abrió la puerta. La miré desde los pies a la cabeza, usaba un traje formal en color n***o que acentuaba sus curvas y su rostro perfilado envuelto en un abundante cabello rizado y oscuro. Sus ojos eran rasgados y su nariz pronunciada la hacían ver muy parecida a cualquier modelo internacional. - Señor, su esposa ha llegado - me avisó y asentí cortamente. Rama entró a la oficina antes que Clara y eso sólo me hizo sentir que algo no estaba bien. - Señor- dijo el sudado empleado. Parecía haber corrido un maratón. - Permiso - Eleisha salió de la oficina a cumplir con sus labores y yo me puse de pie con el tabaco en la mano. - Lo lamento, señor, subí por las escaleras manuales mientra

