Natacha le sirvió él almuerzo, se quedó en silencio, Andrés era un hombre educado, atractivo y muy cariñoso, ella lo observó, ahora que estuvo toda la noche en aquella casa, ella piensa diferente, Andrés todavía la ama a su difunta esposa. Natacha siente celos de su gran amor hacía ella, trata de disimular, está sentada enfrente del padre de su hijo solo eso y nada más. Están los dos mirándose, y de pronto suena él timbre, es la niñera que viene a cuidar a Ulises. Natacha siente que está de más, que ya no tiene más nada que hacer ahí. —Mi querido amigo dejó en buenas manos a nuestro hijo. Andrés la mira sorprendido, ¿"Que le estará pasando"? Natacha lo saluda con indiferencia, ella va estar siempre para ayudar pero será solo por su hijo. Natacha se despide de su hijo y saluda a la n

