- ¿ Han visto a Mustafa ? - era la pregunta del millón que Zaynep le hacía a los empleados en la cocina.
Todos negaban con su mirada, nadie lo ha visto, nadie sabia de él. Zaynep respiró con pesadez, ayer lo estuvo esperando como siempre en su balcón y él jamás llegó a ver las estrellas como lo solía hacer siempre.
- Señorita Zaynep. - llamó Ada. - ¿ No cree que el muchacho ya no soportó tanto maltrato por parte de su familia y decidió marcharse ? ¿ No lo cree ? - preguntó acusadora.
Zaynep no respondió porque sabía que Ada tenía razón, sabía que Mustafa no aguantaría tantos abusos y violaciones de sus derechos, y se iría. Aunque ella pensaba que él lo haría desde el día uno de casados y no en tres años. Asintió con una mirada de culpabilidad y se marchó de la cocina.
- Zaynep, hija ¿ A dónde vas ? - preguntó Defne al verla casi correr.
- Voy a mi recamara, mamá. - respondió ella sin la necesidad de mirarla.
- Te llevaré un té. - gritó antes que Zaynep desaparezca. Llevó sus manos a la cintura y se preguntó a sí misma. - ¿ Dónde esta el criado de la familia ? hace horas debió de estar en el jardín trabajando, mis flores se van a morir.
- Ada, Ada. - empezó a llamarla...
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- ¡ Se ha ido ! - dijo emocionada a Hamza en la oficina. - ¡ El criado se ha ido ! ¡ Al fin se fue !
- ¿ Estás segura de eso, mujer ? - preguntó el hombre antes de celebrar.
- Muy segura. Nadie sabe donde está, no llegó a dormir a noche. Lo más probable es que se fue para siempre.
- Es la enorme noticia que he recibido. - Hamza abrió sus manos de alegría, tomó una botella de su más caro licor y lo sirvió en dos copas. - Por el criado, porque al fin decidió irse. - brindó.
- Por él. - respondió Defne a su brindis, después de beber hizo una pregunta que lo inquietaba. - ¿ Cómo haremos para divorciar a nuestra hija ?
- Déjamelo a mí, me encargaré de anular ese matrimonio. Total si el criado no está, él la abandonó. - ambos rieron a más no poder, les tomó tres años librarse de Mustafa que nadie podía arrebatarles la felicidad que ahora sentían.
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En la cena hubo bastante interacción por parte de la familia Aksoy, todos hablaban felices y hasta reían, todos menos Zaynep, quien se mantenía pensante y no había probado
- ¿ Entonces es un hecho ? ¿ El criado se fue ? - preguntó Jacobo feliz por la noticia.
- Lo es, lo es. - respondió Defne. - Se fue, al fin tu hermana se libró de él. - se dirigió a ella y preguntó. - ¿Éstas feliz, Zaynep?
- Sí. - respondió sin emociones. - ¿Puedo ir a mi habitación? no tengo mucha hambre
- Pero no haz comido nada, prueba un poco más. - dijo Defne.
Ella asintió. Al poco tiempo llegó una de las sirvientas corriendo a toda prisa. Tenía sus ojos inchados y nariz roja, era claro que no era por el cansancio, algo más le pasaba.
- Señor Hamza. - dijo tomando aire y el hombre decidió prestarle atención con una mirada de temer. - Mustafa apareció. - de lo que antes todos estaban emocionados, aquella noticia les cayó como balde de agua fría, sus expresiones fueron neutras. Ella tragó saliva, no era difícil lo que iba a decir. - Lo encontraron muerto, junto a la orilla del río. - aquellas expresiones se transformaron en felicidad, lo que hizo que la sirvienta se sintiera asustada o en el peor de los casos perturbada. - Es importante que vayan a reconocer el cuerpo.
- Mandaré a alguien que lo vaya a identificar. - de su bolsillo sacó algo de dinero. - toma muchacha, esto es por hacerme el día.
La sirvienta asintió con algo de pesar, tomó el dinero y se fue corriendo.
- Bueno, las cosas se arreglan por si solo. Zaynep ahora eres viuda y libre de volverte a casar.
Zaynep estaba totalmente inmóvil, trataba de procesar las palabras de la sirvienta. Mustafa ¿Muerto? era una mentira, una completa mentira.
- Quiero ir a identificar el cadáver. - dijo al reaccionar.
- Por su puesto que no. - habló Defne. - No irás, sería un insulto para tu familia. Ordenaré que vaya Ada, ella era más cercana al criado, podrá reconocerlo y levantar su cuerpo.
Zaynep obedeció como siempre y se quedó en silencio.
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Ada reconoció el cadáver, era su ropa, sus pertenencias, pero no podía identificar el rostro, lo habían desfigurado.
- Fue agredido anoche. Al parecer quisieron robarle, él se negó y lo atacaron. - habló el comandante de policía.
El velorio fue de lo más pobre, pues ni siquiera hubo uno. Lo metieron a una caja, las más económica que encontraron y lo enterraron ese mismo día. Los únicos que fueron al entierro fueron los sirvientes y sobre todo Ada, quien lloraba su partida.
- Te fuiste muy joven, Mustafa. Donde sea que estés, espero que estés mejor que aquí. - fueron sus palabras.
Muy a lo lejos Zaynep observaba todo. Ropas negras y un velo del mismo color llevaba puesto la viuda de Mustafa, mientras lloraba en silencio su partida.
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- Lo siento, pero ella no puede casarse. - dijo el abogado de Dasha.
- Pero ya enviudó, mi hija es libre de casarse con quien quiera. - habló Defne molesta.
- Lo es, pero tiene que pasar un año de luto para que el matrimonio llegue a su fin.
- ¡ Un año ¡ - Hamza dio u golpe golpe seco sobre el escritorio. - ¿Qué clases de negocios tenías con mi madre?
- Señor Aksoy, yo sólo soy el abogado y mi deber es hacer que se cumpla la última voluntad de la señora Dasha. Esas fueron sus condiciones. Sí él moría o ellos se separaban, tenían que esperar un año de tolerancia para completar el proceso.
Hamza trató de respirar para calmarse, definitivamente su madre le había llenado de trabas.
- De acuerdo. - habló tranquilo. - será un maldito año.
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A los tres días hubo una reunión urgente en empresas Aksoy, lo peor estaba por llegar a los oídos de Hamza.
- Señor, hay problemas con el producto. Los países socios ya no lo quieren comprar, están empezando a devolverlo, la empresa está pasando por una crisis económica severamente grave. A este pasó quebraremos.