**Capítulo 5: Un Atisbo de Sonrisa** La habitación de John estaba inundada de luz matutina cuando Sarah llegó para su turno. Había un ambiente diferente en el aire, como si la conexión entre ellos hubiera dado un pequeño paso adelante. John, aunque todavía no había abrazado completamente su situación, estaba dispuesto a comunicarse de manera más abierta con Sarah. La hostilidad que había mostrado en los primeros días se estaba desvaneciendo poco a poco. Mientras Sarah revisaba sus signos vitales, John la miró con una expresión menos sombría. —Sarah, ¿qué planeas para hoy? —preguntó con curiosidad. —Estoy aquí para cuidarte, John, como todos los días. Pero además, podemos hablar, leer, o hacer cualquier cosa que desees para hacer tu día más llevadero. ¿Hay algo en particular que te gus

