Capítulo 12 Miro fijamente la pantalla de mi ordenador, las líneas de investigación parecen difuminarse. Llevo media hora intentando leer el caso del Tribunal de Apelación, pero nada de eso me asimila. Porque, como siempre, tengo a Macy en el cerebro. Acabé cogiendo con ella lentamente contra la pared de la ducha después de sellar nuestro acuerdo de intercambio de fantasías, luego pedimos unos aperitivos del servicio de habitaciones, tras lo cual volvimos a coger. Y luego, como Macy tiene problemas de intimidad, nos fuimos cada uno por su lado. Y tengo que preguntarme… si piensa en mí a lo largo del día, del mismo modo que yo me obsesiono con ella. El timbre del celular me sobresalta y lo tomo del cargador del escritorio. No puedo evitar el pequeño viaje de emoción cuando veo el nombr

