—Te juro que me ganare tu perdón y tu amor—. Le digo tomándola de la mano. —No voy a rendirme Daniela, mi Dany, tu y yo estamos destinados a permanecer juntos—. La pego a mi cuerpo y me acerco a su rostro, acerco mis labios a los suyos pero ella me esquiva le doy el beso en la mejilla. —Vámonos por favor—. Me pide. —Esta bien—. Rodeo su cintura y caminamos al auto, ya dentro de él lo pongo en marcha no se que hacer. Nada es como lo describe ese lugar que busque para conquistar a una mujer no debí confiarme en ello debí aprender más antes. Haré lo que sea para recuperarla, la miro y al parecer hay algo más interesante a través de la ventana que yo. Suspiro pesadamente, estoy cansado de esto.. Llegamos a casa y lo primero que ella hace es entrar a la casa y subir a su habitación. Día s

